Los Lobos Grises aúllan ahora fuera de Turquía – La Vanguardia

Como si le hubieran pisado el rabo. Así ha protestado el Estado turco por la prohibición de los Lobos Grises en Francia. Sin embargo, la acusación francesa de “incitación a la discriminación y al odio” e “implicación en acciones violentas” se queda corta, a la luz de su historia, que ensangrentó la Turquía de los setenta, ochenta y noventa.

Hoy los Lobos Grises siguen aullando, pero parecen haberse reinventado. Sin abandonar su ideología ultranacionalista y su proximidad a los servicios secretos, su peor violencia parece haberse desplazado al exterior.

El negacionismo del genocidio armenio –que es delito en Francia– es una de las razones de ser de esta organización neofascista, ahora enardecida por la guerra en Nagorno Karabaj. Esta se ha encabalgado con la guerra verbal entre los presidentes Macron y Erdogan, tras la decapitación de un profesor –que había mostrado caricaturas de Mahoma– por un fanático de origen checheno.

 





Pero los Lobos Grises no tienen su origen en la nebulosa islamista, aunque desde hace años intenten aumentar su pedigrí islámico. Lo que define a los Hogares Idealistas –el nombre que figura en sus sedes, junto a un lobo– es su condición de ariete de la extrema derecha nacionalista turca y, durante décadas, del estado profundo.

En la estrategia de la tensión, sus atentados contra izquierdistas durante la guerra fría y las víctimas en sus propias filas propiciaron el golpe de 1980. Después fueron decantándose hacia la guerra sucia contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), sin dejar de ser martillo de alevíes, armenios o griegos, hasta en Chipre.

Eran y son las juventudes del Partido de Acción Nacionalista (MHP), fundado por el coronel Alparslan Türkes, que ya leyó el manifiesto golpista de 1960.

Aunque Erdogan también procede del anticomunismo, la coalición de sus islamodemócratas y esta derecha fascistoide con cientos de muertos a sus espaldas es un matrimonio de conveniencia, fruto de la asonada del 2016. El AKP los necesitaba para que el presidencialismo sumara y el MHP precisaba sortear el listón del 10% para obtener representación, tras la escisión de Meral Aksener.

 

Guerra sucia

El grupo neofascista ha sido el martillo de kurdos, armenios, alevíes y comunistas

 



La diplomacia artillada de Erdogan, que parece firmada por el MHP, ha soldado la alianza. Sus mítines junto al líder del MHP, Devlet Bahçeli, son inquietantes, por las hordas de jóvenes sin nada que perder, haciendo la señal del lobo.

El lumpen gris no ha sido vinculado al asesino checheno. Aunque en la guerra de Chechenia hubo voluntarios de los Lobos Grises y vuelve a haberlos en Idlib, Siria, codo a codo con yihadistas chechenos con los que el joven contactó.

Los Lobos Grises, que predican “la superioridad de la raza turca”, de los Balcanes a Altái, también merodean en las brigadas turcomanas que, según Armenia, habrían sido enviadas desde Siria al Karabaj. En los 90 intentaron un golpe en Bakú.

Según sospecha la policía de Tailandia, habrían estado detrás del tráfico de yihadistas uigures desde allí a Siria, vía Estambul. Y, para frenar deportaciones, quizás del atentado en Bangkok que, en el 2015, mató a 20 turistas, la mitad chinos.

También fue un lobo gris quien mató a un piloto ruso que descendía en paracaídas sobre Siria. El embajador ruso en Ankara, que pidió su arresto, sería asesinado al final de aquel 2016.

Pero el más famoso de la jauría es Ali Agca, que atentó contra Juan Pablo II, tras haber asesinado al director de un diario liberal. El estado profundo le abrió las siete puertas de la cárcel y este anunció en su huida que mataría al Papa –a punto de pisar Turquía– cosa que al final casi logró en el Vaticano.

 



El itinerario de Agca fue reseguido hasta Mallorca por Ugur Mumcu, el gran reportero de entonces, que escribió Papa, Mafia, Agca , antes de ser asesinado impunemente, como docenas de periodistas.

 

Panturquismo

Del pistolerismo local pasaron a intervenir en Chechenia y hoy en Siria o el Karabaj

 

En el paroxismo de su guerra contra el PKK, en los noventa, se hizo difícil ver qué había de ideología y qué de pugna por el tráfico de heroína. Varios capos mafiosos militaban en el MHP. Como Alaatin Çakici, que mandó asesinar a su propia esposa. Fugado y luego extraditado, fue visitado por Bahçeli, que finalmente logró su excarcelación en abril, bajo pretexto del virus.

Francia tal vez haya golpeado algo que –a diferencia de lo que sucede en Alemania– “no existe”, en palabras del ministro de Exteriores turco. Pero no se ha equivocado de madriguera.

 



Source: Los Lobos Grises aúllan ahora fuera de Turquía